martes, 20 de julio de 2010

Controlar las emociones

Cualquiera puede ponerse furioso.... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto y de la forma correcta; eso no es fácil.

Cada uno de nosotros es actor y hacedor de su propia vida ya que de las pequeñas y grandes elecciones depende nuestra existencia, tenemos la capacidad de elegir loque queremos sentir en cada momento, pero ¿las elecciones son tan sencillas como parecen? ¿tenemos la capacidad de darnos cuenta de lo que debemos elegir?.
Más complejo aún, ¿podemos controlarnos, eligiendo en cada momento nuestros actos, pensamientos y emociones?
Quizá la respuesta a estas preguntas parezca sencilla, pero en la práctica esta muy lejos de serlo.

Como respuesta se me viene a la mente el "autocontrol", palabra que si bien, está al alcance de todos, muy pocos comprenden realmente su profundidad y su práctica.

Esta capacidad de controlar o regular la propia conducta, está dentro de un conjunto de capacidades para soportar problemas y adversidades, el nombre de dicho conjunto se denomina fortalezas.  
Estas herramientas ayudan al hombre a ser una mejor persona y además a lograr una mayor felicidad. El autocontrol es una herramienta que nos permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento, es saber que es pasajero en una crisis y que es lo que perdura; sin el estaríamos continuamente actuando irresponsablemente y luego pidiendo perdón por ello.

Un aspecto importante del autocontrol es saber controlar las emociones y que estas no nos controlen a nosotros, ¿quién es tan "maduro emocionalmente" como para saber en qué momento reir o en cual llorar?.
Eso se siente, pero no siempre lo expresamos en el momento que lo sentimos, la interrogante es en que momento dar rienda suelta a la emoción y en que grado de intensidad debemos hacerlo.

El interior del ser humano no es algo sencillo, cada persona es distinta, lo que tienen unos no lo tienen los otros, o lo tienen en una menor medida, y a la inversa.    
Lo importante y lo valioso es que cada persona pueda conocerse a sí misma y así reconocer cuales son sus fortalezas y cuales son sus debilidades, y en base a esto trabajar para así ser una mejor persona y ser más feliz, y poder hacer felices a los demás.

http://www.psicoarea.org/inteligencia_emocional.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia_emocional

     

sábado, 17 de julio de 2010

El miedo que produce cambiar

¿Quién de nosotros no ha sentido temor ante un cambio? .... Yo sí!

Es increible el miedo que produce cambiar. Y es lógico, pues nos educaron con el criterio de que la estabilidad era sinónimo de madurez y de equilibrio emocional. 

Quien cambia es inestable, inmaduro, todavia no ha crecido; porque el ideal de vida para la sociedad es un mundo quieto, para poder ser controlado facilmente.
Vivir en el mismo barrio, habitar en la misma casa, permanecer en el mismo colegio, tener la misma pareja, durar mucho tiempo en el mismo trabajo, escoger una carrera par toda la vida, amarrarse a la misma ciudad y al mismo país...... todos estos sin duda sinónimos de estabilidad.
Ni que hablar de las ideas o de las creencias. Hay que tener los mismos valores, los mismos criterios y la misma mentalidad. Atreverse a innovar es como una "locura" es más importante permanecer cauto que arriesgar. 
Nuestra sociedad valora lo estático que no produce desorden, antes que romper esquemas y que la vida tenga ese sabor diferente. 
El criterio más elemental para cambiar, el más simple si se quiere decir así; es que lo que hemos vivido, lo que hemos estudiado, lo que nos ha acompañado, donde hemos permanecido, no nos ha producido ni la paz ni la armonía esperadas.
Entonces, ¿Que escoger?... Arriesgarse o permanecer, he allí las alternativas
En este punto tengo que aclarar que muchas de las cosas que esperamos de nuestro entorno no se encuentran afuera. En más de una situación el cambio exterior no produce los resultados que anhelamos porque los problemas no son tan sólo de la situación que estamos pasando, de entorno, de la persona que nos acompaña, o del país o de la ciudad en la que vivimos.   

Debo cambiar y arriesgarme, pero también debo manejar internamente la flexibilidad para no apegarme, para fluir, para atreverme. Es el famoso equilibrio; cambiar pero no desbordarse. Cambiar pero no precipitarse o indigestarse queriendo asumirlo todo a la vez. 
Ningún cambio duradero es rápido o instantáneo. Los cambios necesitan un tiempo prudencial para que esten listos. En el cambio no hay horno microondas sino fogón de leña. Porque así sea impactante. lo que permanece quieto es porque está muerto. Lo único que no acepta cambio es la muerte. Sorprende cómo los seres humanos dicen tanto de su personalidad a través de su necesidad o resitencia a los cambios.
Hay personas muertas en vida que no se atreven a cambiar ni siquiera la ruta hacia el trabajo, ni lo que comen, ni se arriesgan a vestirse diferente, a mover los muebles de la casa, o a pasar un fin de semana de otra manera.
Por tal motivo es que cuando no se acepta ningún tipo de cambio dentro de la vida, esta resitencia se puede volver en una enfermedad.
Les voy a proponer algo, porque no empezamos con algo ten sencillo como salir de la rutina por un día; cuantos de ustedes llegan a la oficina y no encuentran nada fuera de lo normal que les llame la atención y utilizan la misma frase estoy aburrido; el trabajo pasaría más rápido y sería más ameno si hubiera algo nuevo de que conversar o de que reirse por un momento?. Pues vistamonos diferente por un día y observemos la reacción de la gente desde nuestra casa hasta el trabajo, les aseguro que cuando lleguen a su destino van a tener una lista inmensa de caras, gestos, palabras y recomendaciones que provocaran un cambio en esa monotonía diaria a la que estamos acostumbrados.         
A las buenas o a las malas, el mundo se mueve y el cambio no nos consulta. 
¡Simplemente seda! Y en ese momento se dan algunas situaciones, me subo en el tren del cambio o me quedo parado y este me atropella.

 

 
 
 
 
     

miércoles, 23 de junio de 2010

Renunciar a la culpa

En la educación y en las relaciones se suele utilizar la culpa para que unos hagan lo que otros pretenden. Si un padre le dice a su hjo "¿no te da verguenza lo que acabas de hacer?", lo está invitando a sentirse culpable y a que haga lo que él entiende como mejor.

A los padres y a las madres también puede invadirles una culpa. Por ejemplo, si los hijos no estudian o tienen comportamientos inadecuados. Ante esas conductas, quizá piensen que podrían haber actuado de otra manera cuando eran pequeños y se sienten culpales por no haberlo hecho.

La culpa aparece cuando se produce un choque entre el modelo ideal de conducta interiorizado y lo que se hace en realidad. Cuando alguien está atrapado en la culpa se siente mal consigo mismo, no se gusta, se descalifíca y se siente incapaz de tomar las riendas de su vida.       

En la vivencia de culpa a los niños, se les presenta el miedo a que las personas cercanas no les quieran, pues no se consideran merecedores de su amor.
Como para ellos sentirse queridos es fundamental, tenderán a hacer lo que sus padres, familiares y amigos les digan; para así contar con su cariño aunque el pago sea ceder o anular una parte de sí mismos.

Para abandonar el sentimiento de culpa es necesario dejar la mentalidad dual de que las cosas están bien o mal, que son blancas o negras. Para ello se aceptará que las cosas como están y que cada persona de la mejor respuesta que pueda a cada stuación. No estar acertado ante un problema no implica que haya que sentirse culpable por ello, pues ese "error" se convierte en una ayuda para aprender.

Conviene renunciar al perfeccionismo pues, al darse un nivel de exigencia muy alto para uno y para los cercanos, se repara más en lo que falta por hacer que en lo que realizó y se tenderá a culpabilizar a los demás o a uno mismo de ello. Se asumirá que el compromiso de cada persona es intentar hacer las tareas lo mejor que se pueda, pero no perfectas, dado que la perfección no es  posible.

Se precisa que cada uno asuma la responsabilidad de gestionar sus emociones y educar a los hijos en esa dirección. Si se hace así, se empiezan a dejar las dependencias emocionales y sufrimientos como la culpa. 
Entonces ya no se busca tanto el apoyo y el cariño de los demás, porque uno se valora y se quiere así mismo; ya no se necesita la aprobación de los otros, ni le afectan sus comentarios porque se tiene seguridad y coherencia interna.     


   
 

lunes, 21 de junio de 2010

Sinfonía de amor

Muchas personas creen que es fácil amar y que solo necesita encontrar a la persona indicada. Peor aún, piensan que el problema está afuera y que lo que necesitan es que la otra persona los encuentre a ellos. 

Siendo el amor tan importante en nuestras vidas, a veces pensamos en dejarlo a la deriva, que ya aparecerá el hombre o la mujer perfecta para mí.
Lo curioso es que no pensamos así en otro ámbitos de nuestra vida diaria.
Y en el amor que es la meta que anhelamos muchos, simplemente nos sentamos en la hamaca del quemeimportismo a mecernos y esperar que llegue solo.

Pensar que solo necesito una persona por la que sienta amor, equivale a pensar que voy a ser un magnífico pianista sin estudiar los principios básicos para tocarlo y que solo necesito el mejor piano; y que cuanto lo tenga voy a tocar la 5ta sinfonía de Beethoven..... ilógico verdad!   
En el amor primero debes empezar por ti; muchas veces juzgamos a nuestros candidatos o a nuestras parejas por lo que hemos observado en nuestras familias.
Los ejemplos más comunes son, si tu papá trata mal a tu mamá puedes llagar a pensar que es lo más normal y que así son todas las relaciones. La tía o hermana mayor que siempre le dice a la adolescente, los hombres solo quieren acostarse contigo. O el niño que es criado con la idea de que las mujeres son interesadas y que solo se fijan en la billetera.

Con esas ideas salimos al mundo y llevamos una etiqueta lista para ser puesta en la frente de cada pareja que tenemos; y no nos damos ese gusto de descubrir por nosotros mismos si es o no el indicado o la indicada para compartir nuestra vida.

La baja autoestima empuja a hombres y mujeres a caer en el fracaso de las relaciones. El sentirse inseguro provoca que no deseemos afrontar los problemas y hablarlos, entonces optamos por guardarlos y llenar un saco de resentimientos; el mismo que cuando esta lleno hace que por cualquier cosa explotemos y las consecuencias sean desagradables para la pareja.

Pero también puede ocurrir que tu pareja o tu se den por vencidos antes de que el saco se llene y explote. Que quiere decir, que nos guste o no los problemas de pareja son un condimento para la relación. Muchas veces si no hay diferencia, no se presenta el diálogo. Y la comunicación es el mejor alimento en la relación de pareja y sirve como una retroalimentación para darnos cuenta de lo que nos esta pasando.

Por eso debes ir al encuentro del amor con total apertura ante la vida. Debes liberarte de las cadenas de las experiencias del ayer. Porque si juzgas con los lentes del pasado a tus parejas, no te permitirán apreciar la gran oportunidad que tienes en estos momentos ante ti.

Entonces vayamos más allá; cuando se presenta el veradero amor... es una sinfonía de dos almas que se encuentran y que se reconocen. El cuerpo es solo un vehículo. Y cuando limpies tu alma de bloqueos veras la vida como es y a tus parejas como son en realidad. Verás sus defectos y sentirás amor como en realidad son y lo que te pueden ofrecer.

Entonces de ahora en adelante saquemonos los lentes oscuros, liberemonos de las cadenas del pasado y sobre todo extraigamos las mejores canciones del corazón de nuestras parejas. 
     

 


 




viernes, 19 de marzo de 2010

Bipolar

Como sería si un día te despiertas y simplemente no te puedes levantar de la cama. Tienes mucho trabajo, reuniones programadas, asuntos que atender; sin embargo, nada de eso importa. Lo único en lo que piensas es quedarte bajo las sabanas y no hablar con nadie. Permaneces en ese estado durante días y a medida que el trabajo se te acumula y tu familia se preocupa más y más, te das cuenta de que tienes que hacer algo al respecto. Es entonces cuando piensas acudir a tu médico favorito, el que siempre te ha ayudado a superar las enfermedades.

El tiempo pasa y un día recuerdas que tienes que salir de la casa, puedes sentir ansiedad dentro de tí. Piensas por un largo rato y lo que el médico te pueda decir te causa temor. Es entonces cuando caes en cuenta de que en otras ocasiones ya habias experimentado el deseo de permanecer en la cama y que muchas veces habías fingido sintomas de gripe o de dolor estomacal para justificarte frente alos demas; sin embargo, en este momento los sintomas son muy evidentes. Si antes no lo habias admitido ahora son muy notorios como para ocultarlos.

Le explicas al médico lo que te esta pasando, insomnio, ansiedad, perdida de motivación, niveles bajos de energía. El te hace preguntas sobre tu historia clinica, y despúes acerca de tus antencedentes familiares. Alguna de las últimas preguntas sobre problemas mentales dentro de la familia hace que se active una alarma dentro de tí y te diga que algo andaba mal. Basado en esta conversación el médico te dice que estas sufriendo de depresion clinica hereditaria.

No puedes creer  que te haya tomado tanto tiempo descubrir tu enfermedad. Y a pesar de que has tenido estos episodios casi toda tu vida siempre cumplías con tus funciones, excepto durante los días de crisis ocasionales que experimentabas cada año y que te hacian permanecer en cama. 

La depresión es el síntoma más comun y notorio del Trastorno Bipolar. Este trastorno se presenta con cambios bruscos en el comportamiento de las personas, son episodios muchas veces extremos en los cuales se puede estar muy bien y de pronto sufrir bajos de ánimo tremendos.   

Las personas que aceptan y enfrentan este trastorno se sienten liberadas y son mas condescendientes consigo mismas. El estrés y todos los demás problemas que estan en nuestro entorno son desencadenantes de este trastorno que puede estar ocullto esperando despertar en algún momento.
No hay que exigirse en demasía, cuando empieces a sentirte deprimido trata de dormir o simplemente descansar esto ayudará mucho a bajar los niveles de intensidad. De igual manera hay que dejar de ingerir bebidas alcohólicas y hacer ejercicio. Todo esto hay que combinarlo con la medicacion de antidepresivos y cuidados personales  que debe de tener cada persona Bipolar. 
 

jueves, 18 de marzo de 2010

Vemos mas alla de los ojos

Cuantas personas pasan alrededor de nosotros cada día. Estamos conscientes de que cada una de ella esta cargada de historias, de que cuando las vemos o conversamos con ellas estamos abriendo un libro completo de experiencias.

Alguna vez te interesaría saber porque esa persona viene llorando, o porque la otra no para de reir; o mejor aún no quisieras saber porque esa persona que siempre esta de buen humor y es muy amable con todos, simplemente hoy no soporta que le hablen.

Serían mejores las relaciones interpersonales si cuando saludamos a alguien nos apareciera una pantalla en la cabeza diciendo todos los datos de la persona; como esta, o que le esta pasando en ese momento.
O lo mejor es seguir como hasta ahora, y no perder esa magía de descubrir que hay atrás de los ojos de las personas.